«Motomami»: Memes, campañas de marketing y mucha gente mordiéndose la lengua

El pasado 18 de marzo, Rosalía estrenó “Motomami”, un álbum muy esperado que llevaba en boca del público meses, y no todas las opiniones eran favorables.

La cantante catalana llevaba desde el año pasado creando mucho hype acerca de su nuevo disco, y aunque en 2021 algunas de las canciones del anterior álbum comenzaron a generar expectativas, éstas incrementaron aún más cuando la artista publicó un tik tok donde adelantaba 25 segundos de unos de los temas principales del disco, “Hentai”. En este momento, nadie podía entrar en Twitter sin leer el nombre Rosalía. La cantidad de críticas y memes sobre su nueva canción eran descomunales, sobre todo comparando este nuevo disco con “El mal querer”, pese a que la única información que estos usuarios tenían eran pequeños trozos de temas. Esta polémica continuó unos días y se vio reforzada por títulos o avances de otras canciones del disco, como “Chicken Teriyaki”. Pero aún para mal, el nombre de la intérprete se mantuvo en boca de todos durante meses y la burla y el meme al fin al cabo resultó una gran estrategia de marketing. 

Ya a principios de mes, semanas antes del estreno de “Motomami”, comenzó la campaña de promoción oficial del disco. El equipo de marketing de Rosalía se encargó de empapelar las calles de la ciudad de Barcelona con unos originales carteles publicitarios donde podíamos ver títulos de sus nuevos temas como si fueran carteles de servicios, todos acompañados con un número de teléfono: “Chicken Teriyaki. Special Delivery. Entrega con patines eléctricos no motorizados. ¡Llama ya y pruébalo! 654264018”. 

Lo mejor de toda la campaña es que si llamas al número de teléfono te encontrarás con el audio que utilizó Rosalía al anunciar el disco, en el que canta en bucle: “Motomami, motomami, motomami”. Resumiendo, una campaña espectacular que unida a toda la discusión en redes hizo a miles de personas contar los días para el estreno del disco, aunque sólo fuera para criticarlo. 

Finalmente la espera terminó, y el 18 de marzo salió en España el esperado tercer álbum de la cantante. Sólo un día después, éste se consolidó como el mejor disco internacional de la época según la crítica americana tras recibir una puntuación de 95/100 de parte de Metacritic. Un disco vanguardista y experimental que sólo podía hacer una artista con su fama y su nivel, mezclando muchos géneros y estilos. De la noche a la mañana Twitter España pasó de criticar y de burlarse de Rosalía a rendirse a sus pies ante un álbum que a pesar de no ser del agrado de todo el mundo tiene un grandísimo mérito. 

Artículo por Sara Arbelaez.